La importancia de jugar con los hijos

A propósito de la celebración del Día de la Niñez y de la Recreación Mundo Imperial destaca la importancia de jugar con los hijos, ya que jugar a diario con ellos hace que sean más felices y tolerantes y les ayuda a tener más éxito en el colegio.

El juego constituye un elemento básico en la vida de un niño, que además de divertido resulta necesario para su desarrollo. Los niños necesitan estar activos para crecer y desarrollar sus capacidades, el juego es importante para el aprendizaje y desarrollo integral de los niños puesto que aprenden a conocer la vida jugando. La importancia de jugar con los niños es indiscutible.

El juego, clave para el desarrollo de los niños

Un informe publicado por la Academia Americana de Pediatría (AAP) destaca que el juego permite a los niños expresar su creatividad y desarrollar su imaginación, su destreza manual y sus aptitudes físicas, cognitivas y emocionales, por lo que es importante para el desarrollo saludable del cerebro.

Entre las virtudes del juego destaca también que cuando se juntan varios niños aprenden a trabajar en grupo, a compartir, negociar, resolver conflictos y a defender sus puntos de vista. Y cuando tienen ocasión de jugar con sus padres, los niños perciben que los adultos les prestan toda su atención y contribuye a construir relaciones duraderas.

El juego duplica la capacidad de concentración y de memoria del niño, por lo que el aprendizaje resulta más sencillo cuando realiza este tipo de actividad.

Media hora diaria

Es muy importante dedicar tiempo a jugar con los niños y niñas, ayudarles a separarse de sus aparatos electrónicos y dedicar tiempo al juego en compañía.

Diversos estudios demuestran que las familias que han hecho del juego una base de unión en la infancia han tenido menos problemas en la turbulenta etapa de la adolescencia. Así pues, los expertos recomiendan a los padres dedicar al menos media hora diaria a jugar con sus hijos.

Capacidades como la afectividad, la motricidad, la inteligencia, la creatividad y la sociabilidad se activan y estimulan en el momento en que el pequeño juega.

Beneficios del juego

• Jugar con los hijos es, además de un placer, una necesidad.

• El juego permite a los padres conocer mejor a sus pequeños, les ayuda a enseñarles valores y formas de actuación y refuerza el vínculo con ellos.

• Los niños aprenden, se desarrollan mejor y ganan en tolerancia, imaginación y felicidad.

• Un rato de diversión compartida en familia es la mejor arma contra el estrés.

• El juego familiar crea un escenario de comprensión y comunicación que potencia el aprendizaje espontáneo del niño. Jugar con los niños no significa perder el tiempo.

• Fomenta la autoestima y las relaciones interfamiliares porque se interacciona de un modo único.

• Permite vivir situaciones positivas de apego y seguridad y esto facilita el intercambio de experiencias y le aporta tranquilidad y seguridad al niño.
• Potencia las habilidades sociales y emocionales. La familia es el primer contexto en el que el niño desarrolla una imagen de sí mismo y del mundo que le envuelve. Y las interacciones que se dan en el juego familiar potencian las relaciones sociales y le ayudan a explorar, aprender y refinar las habilidades necesarias para ello.

• El niño aprende a influir en los otros y también a regular y controlar sus emociones y a reconocer las señales afectivas y las emociones ajenas.

• Fomenta la creatividad y el éxito escolar. El ambiente que se crea con el juego permiten al niño relacionarse de una forma creativa con el mundo, lo que fomenta su imaginación. Y se sabe que los niños imaginativos son menos agresivos y más tolerantes y tienen más éxito en las tareas escolares.

• Promueve la popularidad y la competencia social. Los niños que muestran afectos positivos en las interacciones con sus padres son valorados como más populares frente a los que muestran emociones negativas.

• La interacción con sus progenitores en el juego aumenta la capacidad de concentración del pequeño.

• Potencia la actividad infantil. Compartir tiempo de juego con los hijos convierte las experiencias pasivas en activas y placenteras y elimina los sentimientos negativos
asociadas a las primeras.

• Está demostrado que los padres que se implican bastante en el juego de sus hijos tienen muchas más probabilidades de criar niños felices.

• El niño aprende a desenvolverse en el ambiente mental, utilizando el pensamiento para ir más allá del mundo externo concreto, logrando guiar su conducta por el significado de la situación obligándolo y motivándolo a desarrollar estrategias para la solución de sus problemas.

Los niños aprenden muchas cosas a través del juego

• Aprenden a ganar y a perder.

• Los niños jugando aprenden a tolerar frustraciones.

• El juego contribuye al desarrollo del lenguaje y del pensamiento.

• A través del juego aprenden a vivir en sociedad, se socializan y aprenden reglas sociales.

• El juego les sirve para su educación emocional.

• A través del juego los niños estrechan y fortalecen los vínculos afectivos.

El juego desarrolla diferentes capacidades en el niño

• Físicas: para jugar los niños se mueven, ejercitándose casi sin darse cuenta, con lo cual desarrollan su coordinación psicomotriz y la motricidad gruesa y fina;
además de ser saludable para todo su cuerpo, músculos, huesos, pulmones, corazón, etc., por el ejercicio que realizan, además de permitirles dormir bien durante la noche.

• Desarrollo sensorial y mental: mediante la discriminación de formas, tamaños, colores, texturas, etc. •Afectivas: al experimentar emociones como sorpresa, expectación o alegría; y también como solución de conflictos emocionales al satisfacer sus necesidades y deseos que en la vida real no podrán darse ayudándolos a enfrentar situaciones cotidianas.

• Creatividad e imaginación: el juego las despierta y las desarrolla.

• Forma hábitos de cooperación, para poder jugar se necesita de un compañero.

• El juego hace que los bebés y niños pequeños aprendan a conocer su cuerpo, los límites de él y su entorno.


Consejos para los padres

• Los padres pueden ayudar a sus hijos a jugar desde el orden del vínculo, como por ejemplo, recurrir a juegos que se usaban antiguamente, como enseñarles a las niñas a montar bicicleta, saltar soga, liga, etc. En el caso de los niños a jugar trompo, a los carros, etc.

• Acompañar a sus hijos a que se involucren con el inicio del deporte desde chicos, los niños desde pequeños pueden obtener gracias a sus padres un abanico de posibilidades
en relación al deporte que los ejercitará tanto física, como mentalmente.

• Algunos padres mantienen la costumbre de llevar a sus hijos al parque, la playa, el campo, donde pueden incentivar la actividad lúdica y recreativa con ellos a través de diversos juegos entre padres e hijos. Desde hacer un castillo de arena, trepar árboles, juegos de mesa, mata gente, la chapada, las escondidas, etc.

• Cuéntele cuentos, historias, leyendas, para que poco a poco se involucren con la narrativa y empiezan a partir de un relato una interesante conversa entre padre e hijo.

• Los juegos tecnológicos que se hallan a la orden del día, anestesian al niño, y aparentemente lo calman. Sin embargo, las consecuencias de estos juegos sin control, sin
reglas, y sin acompañamiento son desfavorables y nefastas para los pequeños de la casa.

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